Nuestro objetivo

Mejorar condiciones para el ejercicio del derecho a la educación, a la salud y a un nivel de vida digno a las poblaciones más dejadas atrás, con el protagonismo de las poblaciones meta, que favorezca el desarrollo sostenible de las comunidades rurales del sur de Honduras.
¿Qué hacemos?

Conoce nuestra misión y visión

Familias rurales en el sur de Honduras con mejores niveles de educación, salud y condiciones de vida digna.

Reducir brechas en desarrollo sustentable en las comunidades rurales del sur de Honduras, apoyando a poblaciones más vulnerables para combatir la desnutrición, mejorar la salud, proporcionar acceso a la educación y el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias.

Valores
Respeto

Valorar los derechos de los demás asegurando una convivencia igualitaria

Integridad

Actuar con honestidad, coherencia y ética en todo momento.

Empatía

Es sentir y actuar en beneficio de quienes enfrentan adversidades o injusticia entendiendo sus circunstancias y actuando en consecuencia.

Trabajo en Equipo

Fomentar la colaboración y la confianza mutua para alcanzar metas comunes, aprovechando la diversidad de habilidades.

Pasión

Emoción que motiva a desarrollar un trabajo con excelencia y propósito visualizando cada día escenarios con oportunidades para lograr alcanzar la misión y los objetivos institucionales.

Área de Cobertura

Departamentos Valle y Choluteca, en zona sur de Honduras.

Principios
Excelencia
Se asume el compromiso de alcanzar estándares de la más alta calidad en el desempeño a todos los niveles de actuación.
La convicción de aportar al cambio social encaminado a la reducción de los niveles de pobreza y extrema pobreza, bajo el compromiso de llevar el éxito del Grupo Agrolíbano a las comunidades, aportándole significado al quehacer institucional.
Aportar a la restitución de derechos reconociendo las particularidades y características de cada persona o grupo poblacional, priorizando a las que por su condición de vulnerabilidad han sido excluidos.
Implica que todo el accionar está impregnado de energías positivas y sentimientos que impulsan la búsqueda de bienestar y satisfacción, tomando en cuenta respeto a la dignidad de las personas con quienes se interrelaciona en las comunidades.

Palabras de nuestra Presidenta

Pienso que cuando la mentalidad de servicio se convierte en un estilo de vida, el éxito es simplemente una consecuencia que, a su vez, será punto de partida hacia niveles más elevados de excelencia, que nos permiten llegar a un significado y transcender dejando un legado que verdaderamente transforma y abre oportunidades. La indiferencia ya no es una opción, es momento de actuar… elevar el éxito a un nivel más alto: el Significado, dejando HUELLA e impactando favorablemente la vida de miles de personas.

Es un honor para mí compartir con ustedes el compromiso y la pasión que nos impulsa a trabajar día a día en la mejora de la calidad de vida de las familias más vulnerables del sur de Honduras. Desde nuestros inicios, hemos creído firmementeen el poder de la colaboración y la innovación para generar un impacto positivo y duradero en el sur de Honduras.

Con más de una década de experiencia liderando esta fundación, he tenido el privilegio de ver cómo nuestros esfuerzos estratégicos y nuestro enfoque sistémico han contribuido significativamente a la reducción de la pobreza multidimensional. Hemos construido un sólido sistema de monitoreo y evaluación que nos permite medir y mejorar continuamente nuestro impacto, y hemos establecido más de 100 alianzas multiactores que han sido clave para el desarrollo sostenible de las comunidades.

En 2018, logramos un hito importante al realizar el primer estudio de IPM a nivel comunitario, utilizando la metodología de la Oxford Poverty and Human Development Initiative. Este estudio no solo nos ha proporcionado valiosos datos para orientar nuestras acciones, sino que también ha demostrado el compromiso de Fundación Agrolíbano con la innovación y la excelencia.

Agradezco profundamente a todos nuestros colaboradores, socios y donantes, por su apoyo y confianza. Juntos, continuaremos trabajando con dedicación y entusiasmo para construir un futuro más próspero y equitativo para todos.

Con gratitud,
Pamela Molina

Nuestro equipo

Pamela Molina

Directora Ejecutiva

Marya Maradiga

Asistente de Presidencia

Maritza Baltodano

Gerencia General

Henry Rodríguez

Gerencia Administrativo y Financiero

Seydi Ivania Hernández

Directora de Programas

Ariel Rodríguez

Relaciones Institucionales

Ángel Corrales

Compras y Logística

Pedro Flores

Coordinador de Territorio 1

Maris Aminda Ramos

Coordinador de Territorio 2

Osmanys Torres

Técnico Facilitador de Desarrollo Rural

José Alberto Reyes

Técnico Facilitador de Desarrollo Rural

Eva María Moran

Técnico Facilitador de Desarrollo Rural

Scarleth Elizeth Dávila

Técnico Facilitador de Desarrollo Rural

Gustavo Javier Cárdenas

Técnico Facilitador de Desarrollo Rural

Joselin Danixa Alvarado

Técnico Facilitador de Desarrollo Rural

Geybi Alondra Murillo

Técnico Facilitador de Desarrollo Rural

Moisés Antonio Mondragón

Técnico Facilitador de Desarrollo Rural

¿Quienes somos?

Nuestra historia

Desde el corazón y la visión de un hombre trabajador y apasionado, hijo de la zona sur de Honduras, nació la Fundación Agrolíbano. Don Miguel Molina con su ardua dedicación y amor, forjó una empresa sólida en la agroindustria que, durante 45 años, ha trascendido los suelos hondureños para llegar a miles de hogares en todo el mundo. Mientras trazaba el camino de su empresa, Don Miguel ya realizaba acciones filantrópicas, ayudando a personas de la tercera edad y a quienes necesitaban medicamentos, así como brindando víveres a las poblaciones afectadas por huracanes y otros desastres que han marcado la historia de la región.

Su familia creció viendo el ejemplo de su padre, al momento de integrarse a la empresa llevaban consigo la pasión por ayudar a las personas de las comunidades en las zonas de operación. Así, la historia de actos filantrópicos de Don Miguel y su familia se constituyeron eventualmente, en 2010, en la Fundación Agrolíbano, con el reconocimiento de que “no pueden existir empresas exitosas en comunidades fracasadas” frase que adoptó una de sus hijas. Con la fundación, se dio un giro a los aportes económicos de la familia hacia las comunidades, comenzando a trabajar bajo la perspectiva del desarrollo sostenible en las zonas vulnerables de los departamentos de Valle y Choluteca.

Desde su creación, la Fundación Agrolíbano ha implementado diversos programas y proyectos enfocados en mejorar la calidad de vida de las comunidades. Estos incluyen iniciativas de salud, educación, desarrollo comunitario y protección del medio ambiente. La fundación ha trabajado en estrecha colaboración con organizaciones locales y comunitarias para asegurar que sus esfuerzos sean sostenibles y tengan un impacto duradero.

Actualmente, la Fundación Agrolíbano está ejecutando su segundo plan estratégico, habiendo ayudado por más de una década a más de 2,350 familias con salud infantil, agua y saneamiento básico, mejoras en viviendas, seguridad alimentaria, mejora de condiciones en más de 30 centros educativos contribuyendo al desarrollo integral de miles de niños y niñas en la región. La fundación también ha apoyado la formación para jóvenes y adultos, elevando el nivel educativo y promoviendo habilidades que les permitan mejorar sus oportunidades laborales y económicas. Además, la fundación promueve la participación comunitaria y el liderazgo local, fomentando una cultura de paz y desarrollo sostenible en la gobernanza local.

Para los habitantes locales, la Fundación Agrolíbano es un respaldo constante que ha estado junto a ellos incluso en momentos de crisis debido a desastres naturales y pandemia. La fundación continúa trabajando de la mano con organizaciones comunitarias para asegurar que las familias puedan vivir dignamente, desde un enfoque sistémico basado en derechos humanos, equidad de género y generacional, que contribuya a reducir la pobreza desde una perspectiva multidimensional.